Como bien he comentado yo quiero una boda sin complicaciones ni parafernalias, pero si con muchos detallitos, así como yo soy, ni siquiera se me pasó por la cabeza "el tema invitaciones", pero empiezas a ver cositas por la blogosfera y empiezas a ver que no todas son las "ñoña-invitaciones" de toda la vida y que las puedes hacer con un toque personal, pues me lié la manta a la cabeza y empecé haciendo una prueba solo por juguetear y esa prueba fue tomando forma y se convirtió en mi invitación de boda totalmente DIY, los tonos los tenía bastante claros, rosa , gris y kraft y bendita la hora en que descubrí el color kraft, una extraña obsesión por ese color... imposible, imposible porque cuando yo era pequeña había multitud de sobres en las papelerías y ahora con esto de los correos electrónicos ya no enviamos cartas y solo hay sobres blancos o amarillos del galgo, pero mi cabeza cuando se empeña en algo es tremenda... aunque al final en una librería perdida de la mano de dios los encontré, solo tenian14 sobres, los otros misión imposible, con lo que el resto los cogí grises que eran los dos colores que barajaba, pues bien los sobres también los customicé un poquito, incluyendo una pegatina con el logo de mis invitaciones que me las imprimieron en una copistería y añadiéndole una cinta en tonos rosa que compré en la tienda casa y el resultado es el siguiente:
Sobres gris y kraf y detalle de invitación en el marco:
Sobres con nombres en rotulador blanco:
Más cerca:
Más cerca aún:
Batiburrillo de invitaciones y sobres:
Animo a todo el mundo a hacer sus propias invitaciones, además de económico es muy divertido y llevan tu toque personal ...